lunes, 25 de enero de 2010

Los tontos.

Aún con su torpeza para caminar, el tonto logró esconderse de su nana, la que gritaba - Donde estás enfermo?!-. Jadeante y asustado, con los ojos mas abiertos que nunca y la pupila contraída, el pobre tonto babeaba en un rincón de la cocina.

La nana le seguía buscando y gritando enojada porque se había cagado en la cama. A cada paso que ella daba, se acercaba y el corazón del tonto latía mas rápido, lo podía sentir dentro de su cabeza, la cual se movía ritmicamente de un lado a otro. Al llegar a la cocina el pobre no pudo disimular mas su jadeo, y al escucharlo, la nana se dio vuelta, lo vio y le dijo - te encontré al fin!-, al sentirse pillado, reaccionó de una manera mounstruosa, se levanto de un salto y tomó a la nana del cuello sujetandola fuertemente, la arrastro y golpeó contra la pared, después de unos segundos la mujer no se movió mas, estaba inconsciente.

Al día siguiente, despertose, su cabeza se movía ritmicamente de un lado a otro, y su saliva caía de su boca. Se comenzaba a mover, era la enfermera que la llevaba en silla de ruedas hacia el patio para que compartiera con los demás tontos.